Romero Bruno explicó el procedimiento ante casos sospechosos en los centros de alojamiento

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El director de Epidemiología y del Hospital Central, Mario Romero Bruno, brindó detalles del protocolo de acción ante casos sospechosos de coronavirus en personas que estén alojadas en los centros preventivos dispuestos por el gobierno provincial, para el cumplimiento del aislamiento obligatorio de quienes hayan ingresado a la provincia.

Lo hizo en el marco de una nueva conferencia de prensa del Consejo de Atención Integral de la Emergencia COVID-19. Sostuvo que si alguien presentara síntomas como fiebre o dificultades respiratorias, el primer paso es verificar el caso, que implica trasladar al paciente a un centro de atención donde se le tomará la muestra y quedará asilado durante 24 horas, que es el tiempo que tarda el resultado.

Luego, identificar los contactos que la persona pudo tener dentro del lugar de alojamiento. “Si bien se están dando todas las medidas de bioseguridad preventivas para esta situación, siempre promoviendo dentro de los lugares el uso del barbijo, el lavado frecuente de manos, el uso de alcohol en gel, la desinfección de la superficie, el distanciamiento de 1,50 metros, a las personas que estuvieron más cercanas o compartieron un espacio reducido también se les toma las muestras porque forman parte de lo que se llama contactos estrechos”, indicó Romero Bruno.

Aseguró que este procedimiento les permite un “mejor control”, porque el grupo que podría estar más expuesto es cerrado y no se involucra con toda la comunidad. Además, facilita el seguimiento de los casos y la verificación de síntomas de manera diaria, lo cual garantiza “una mayor seguridad” a todos los habitantes de la provincia, si llegara a aparecer un caso confirmado.

“Si se los manda a la casa como hacen otras provincias, el riesgo al cual están expuestos no solo la familia sino todo lo que pueda estar en contacto con esa persona a través de objetos, puede presentar un riesgo mayor en la enfermedad. Entonces, no se tiene control y esto no sabemos dónde puede terminar”, precisó el especialista.

Por otro lado, se refirió al protocolo para casos confirmados y dijo que en primer lugar se debe realizar una evaluación general del paciente para corroborar su estado y determinar si el tratamiento será leve, moderado o grave.

“Leve es una persona que no necesita más allá de una medicación vía oral, debe estar controlado todos los días porque puede pasar a moderado o grave. Entonces, esa persona tiene que estar bajo control en los lugares que ya están asignados como el Cincuentenario, donde se harán los estudios correspondientes: laboratorio general, radiografía de tórax, y un control de oxígeno diario”, explicó el médico.

En el caso de que el paciente necesite una internación de mayor complejidad, que requiera oxígeno o algún tipo de medicación intravenosa, se lo trasladará a los lugares de atención que están preparados en los distintos puntos de la provincia, que pueden ser el Hospital Interdistrital Evita, el Hospital de la Madre y el Niño o el Hospital de Alta Complejidad.

Y si se tratara de un caso grave, que demande asistencia respiratoria mecánica porque tiene dificultades respiratorias, también hay espacios equipados en esos mismos lugares con un equipo interdisciplinario correspondiente para dar respuestas.

“Al no haber una vacuna, lo más importante es la prevención y que nos cuidemos entre todos”, reiteró el médico.

“Tenemos la capacidad de respuesta”

En otro orden de cosas, Romero Bruno habló sobre el sistema de salud planificado de la provincia de Formosa. “El trabajo del gobierno de la provincia de Formosa ante esta situación de pandemia no comienza ahora. Se asienta sobre un trabajo realizado hace muchos años en toda la provincia, donde vemos la construcción de hospitales, equipamientos nuevos”, describió.

Advirtió que “a partir de esa estructura, de ese equipamiento que ya tienen los hospitales, lo que se hizo ahora fue intensificar lo que se requiere para pacientes que puedan tener COVID-19, es decir asentarnos sobre los hospitales distritales”.

En ese sentido, el especialista fundamentó que esta situación se remite al nivel de atención de complejidad creciente que tiene el sistema de salud provincial. “Las primeras atenciones se van a realizar en el primer nivel; las segundas atenciones en los hospitales distritales, en este caso están preparadas las camas necesarias en Ingeniero Juárez, Las Lomitas, Ibarreta, Pirané”, detalló.

Y siguió: “Lógicamente con mayor intensidad en los lugares donde hay mayor concentración como Clorinda, Formosa, Laguna Blanca. Entonces la cantidad de camas que se tienen preparadas es para casos moderados o graves según el nivel de complejidad”.

Al respecto, aclaró que por las situaciones que se pudieran dar en Clorinda o Formosa, las estructuras preparadas superan las 160 camas.

“No son hospitales que se pueden construir en 10 días. El Hospital Interdistrital Evita es una maravilla con respecto a la tecnología y disposición de las camas. También en el HAC, el Hospital Central, el distrital 8, la Madre y el niño acá en capital; y el de Clorinda”, señaló.

Y concluyó: “Con respecto a la atención, podemos estar seguros todos los formoseños de que tenemos la capacidad de respuesta según la necesidad en cada lugar de la provincia”.