Obras del gobierno en diferentes frentes mitigan impacto del embate del Pilcomayo

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Los más de 220 kilómetros de defensas, fortalecidas e intervenidas con trabajos correctivos en sectores críticos, además de 150 kilómetros de correderas, medio centenar de maquinarias viales y un centenar y medio de obreros, dentro de una aceitada logística, forman parte del despliegue provincial tendiente a mitigar el impacto de la nueva crecida del rio Pilcomayo.

Y todo lo antes descrito se está produciendo desde hace ya tiempo en diferentes frentes de trabajo, los cuales fueron monitoreados en terreno durante las últimas horas por funcionarios del estado provincial, como el administrador de la DPV, Fernando De Vido, quien junto al ministro de Planificación, Daniel Malich, observo el “adecuado funcionamiento defensas y correderas ante el pico de crecida que esta escurriendo con gran carga de sedimentos y material flotante en el extremo oeste, y las obras hechas están atemperando”.

Sostuvo que “rodo el sistema de defensas, terraplenes y correderas que el Gobierno provincial ejecutó en la zona oeste del territorio se encuentra funcionando en forma adecuada ante el pico de crecida del río Pilcomayo que se está dando en las últimas horas. La Nación, nuevamente, se desentendió de la problemática”.

Expuso que en estos momentos una nutrida comitiva de funcionarios provinciales y equipos técnicos se encuentra efectuando un seguimiento permanente en toda la zona crítica del río Pilcomayo, puntualmente en el oeste formoseño.

De Vido precisó que “las aguas ya ingresaron a nuestro territorio hace más de 24 horas en la zona de la embocadura y los volúmenes máximos de esta riada estaban llegando a La Rinconada”.

Refirió que “vemos un comportamiento adecuado de todo el sistema de defensas, al igual que el funcionamiento de los terraplenes que contienen los desbordes del río Pilcomayo, desde la embocadura hasta La Rinconada, cumpliendo el rol de proteger a toda la población”, señalando que “estamos evaluando y monitoreando permanentemente la situación”.

En ese sentido subrayó que “ha sido todo un desarrollo que se viene llevando a cabo desde la provincia ya hace varios años que son dos trabajos: el mantenimiento de las correderas, que son los lugares donde se encauzan las aguas, y la construcción de los terraplenes, los cuales evitan los desbordes”.

“La ejecución de esos trabajos se dio por una fuerte inversión del Gobierno provincial, en lo económico-financiero, que los hemos desarrollado en el segundo semestre del año pasado y en lo que va del 2019 justamente para enfrentar estas contingencias”, remarcó.

Tras informar que “las rutas están todas operativas”, dijo que “en este momento tenemos la contingencia de una crecida máxima, que en forma planificada con trabajos estamos mitigando y acompañando ante una eventualidad a toda la población”.

Zona del bañado

Respecto al reclamo de un grupo de productores y pobladores de la zona del bañado La Estrella sobre la apertura de la compuerta que permitiría, según indicaron, alivianar la situación de posible desborde e inundación sobre la zona que abarca la ruta 28, De Vido dijo que “hay mal información o mala intención”.

“Estamos trabajando al norte de Las Lomitas, en Fortín Soledad, recreciendo la defensa y construyendo un terraplén para contener el desborde del bañado, es un camino de Soledad a Churcalito; y eso ha permitido que con los niveles de agua más altos, mantener la transitabilidad de la ruta de acceso que es la 32, tanto los productores como los pobladores que estén al sur de Soledad”, marcó De Vido.

Con respecto a lo estrictamente atinente a la ruta 28, dijo que “no incide la apertura o no de la compuerta, porque está regulado y la superficie del embalse que forma está dentro de lo establecido de los parámetros normales; hoy está abierta la compuerta sobre el Río Salado y además el vertedero está funcionando en niveles que no son de ningún tipo los niveles máximos, tiene valores normales”.

Ausencia nacional

Ante la “ausencia” y nuevo “abandono por parte de la Nación”, De Vido enfatizó que “hay que acompañar a los pobladores y llevar adelante distintos programas como lo está haciendo el Gobierno provincial para en forma planificada se enfrente esta contingencia”. 

“No sé qué trabajos estarán haciendo (los delegados locales de organismos nacionales en la zona), porque lo que se necesita ahí es una presencia permanente de equipos de trabajos, como sí lo está haciendo el Gobierno provincial”, acentuó.

Hizo notar que “Formosa recibe los efectos de la crecida del Pilcomayo, el agua, las 140 millones de toneladas de sedimentos y todas las consecuencias de un río con un torrente de agua que está afectando hoy a los Departamentos del oeste, pero cuando veamos transcurridos los días esa masa hídrica se viene por el corazón de la provincia trasladando hasta llegar a desembocar en cauces interiores sobre el río Paraguay. Y en el paso por todo el territorio afecta a la zona del oeste y luego al centro, donde estamos trabajando en La Rinconada, Las Lomitas, etcétera, y posteriormente debemos adecuarnos en todo lo que es la franja central y norte de la ruta 81, en el este provincial”.

Al opinar sobre este nuevo desapego federal para con la provincia, expuso: “se vive con impotencia porque este es un tema nacional e internacional porque Formosa está recibiendo las consecuencias y los efectos en nuestra población y nuestro territorio de algo que es un fenómeno natural y dinámico que tiene particularidades únicas en el mundo; el Pilcomayo es uno de los pocos ríos que trae un caudal así y 140 millones de toneladas de sedimento”.

“Por eso estamos reclamando que se necesita una atención particular de este tema, por ser internacional y nacional y por presentar una gravedad que nos está afectando a todo un territorio provincial”, aseveró, marcando que “el Estado Nacional tiene que estar presente con todos sus organismos y recursos para atender la defensa de la población y del territorio”, sostuvo finalmente.

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