Afianzan la producción de mango en una cuenca frutal en expansión en la zona norte

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Trabajan en consolidar una cuenca frutal en la zona norte, con el mango haciendo punta. Con una expansión georeferenciada de 12500 plantas de mango en producción solo en Naineck, la incorporación de tecnología, un protocolo sanitario y pautas a las cuales ajustarse en todos los eslabones del pre y pos cosecha, avizoran una muy buena campaña que está próxima a iniciarse.

Y justamente el jefe comunal de esa localidad que reúne en su jurisdicción a muchas colonias productivas, Julio Murdoch, junto a productores de la zona y técnicos de la cartera de Producción y Ambiente, fueron participes de una jornada a campo abierto en el lote de un productor de la colonia El Palomar, donde a lo sanitario se le sumaron  ensayos de eficientizar la cosecha y el embalado de la fruta. Felipe Sánchez y “Chalingo” Giménez,  dos productores, junto al intendente destacaron uno de los aportes, que es una sencilla pero valiosa innovación tecnológica que consiste en un aro metálico con filo en unos de sus ángulos, el cual consta de una rejilla, la cual adherida al extremo de un madero de un par de metros, permite llegar a ciertas alturas para cortar la fruta que queda depositada en esa reja sin caer al suelo y maltratarse.

Explico el contraste con la cosecha tradicional donde sacuden la planta del mango o directamente con un gancho cortan la fruta de las ramas y estas van a dar al piso desde varios metros de altura. En el momento no se observan los daños en el mango, pero una vez maduro se aprecia ese golpe en su tejido y altera su calidad con un ennegrecimiento, devaluándola sensiblemente.

Justamente “uno los problemas y generador de un cuello de botella es el tratamiento pos cosecha, por lo que esta tarea con el Cedeva lo estanos replicando y extendiéndolo a los productores en general, para que este modelo contribuya a mejorar todo el proceso productivo y de comercialización de la fruta”.

Murdoch indico que el 80% de la fruta es comercializada fuera de la provincia, y que “estamos avizorando una producción con muy buen precio –ayudada además por la coyuntura cambiaria- para este campaña, sobre todo al ingresar a los mercados como primicia y antes que la mango brasilero”.

Significo que “el secreto de la maduración y  el buen sabor de frutas reside en los grados Brix. Este es un parámetro para medir el dulzor que tiene en función de una tabla específica. Cuantos más grados Brix, por ende, mayor dulzor, que en el caso del mango de nuestra zona es muy elevado, lo que hace que sea una fruta muy demandada en sus diferentes variedades”.

Dijo que en esta campaña “el personal del Cedeva medirá los grados Brix, y cuando se alcance el valor de azúcar apropiado, sea cosechado, y no hacerlo con una fruta verde que luego sea despreciada, algo en lo cual el productor debe concientizarse y marcar toda una línea de conducta para alcanzar más rentabilidad”.

Explico que en la región se encuentran el mango redondo mediano llamado Tommy Atkins, con alto contenido en fibra y ácido, y el denominado “Oro” que en la zona del sur del país es conocido como mango formoseño porque solo se desarrolla en nuestra provincia -los intentos de producirla en otros sitios como Jujuy y Salta no prosperó-. “Este último tiene la forma de la fruta tradicional y fibrosa pero es mucho más grande, casi el tamaño de un melón”, destaco.

 

Ser más competitivos

 

“Tenemos un relevamiento certero georeferenciado de 12500 plantas de mango en producción en nuestra localidad, y en menor escala en Riacho He He y El Espinillo”, expuso, destacando que se trata de una producción en expansión creciente.

Destaco que este trabajo en el proceso sanitario de la fruta, se aporta a los productores fungicidas y una mecanización para la fumigación apropiada de los árboles e incluso moto-mochilas, permitiendo eliminar plagas que afectan a la fruta en el pos cosecha y maduración, o sea permite demorar ese ennegrecimiento. “Revertir esto es fundamental para ser más competitivos con el mango brasilero que a veces se paga hasta el triple respecto al nuestro”, sostuvo Murdoch.

De ahí lo “fundamental de este plan fitosanitario que desde el municipio estanos desarrollando con varias áreas del gobierno, como el ministerio de la Producción y Ambiente, el Instituto Paippa y el Cedeva”, expuso.

Otra faceta subrayada fue la del empaque, “por eso se diseñan cajas pequeñas y vistosas. No se carga más de diez kilo de fruta, evitándose esos excesos que terminan golpeando al mango”.

Explico que “se cosecha desde el 20 de noviembre a todo el mes de enero”, y lo considera como “el aguinaldo del pequeño productor, dado que es fin de año donde alcanza los mejores precios”. Explico que el primero en cosecharse es la variedad Tommy Atkins y dos semanas después el demandado mango “Oro” o formoseño  que tiene un periodo de recolección más extenso e incluso se lo puede encontrar en el mes de febrero.

 

Frutos exóticos

 

Revelo que otros frutos que son parte de los llamados exóticos como la carambola con alto contenido de vitamina C, equivalente al tenor que posee el kiwi que es mucho más caro, el Maracuyá o burucuyá que está multiplicando su producción y ganando aceptación por su dulzura y contenido vitamínico  y la pitaya  o fruta del dragón originaria de Centro América, de enorme valor comercial que proviene de un tipo de tuna y cuenta con gran cantidad de nutrientes beneficioso para la salud e incluso cítricos en expansión, como limones de la variedad tahiti, forman parte de la amplia canasta que formaran parte de la futura cuenca frutal que aspiran.

“Convertir a nuestra zona en una gran cuenca o capital de los frutos exóticos, confío se irá dando a partir de que mucho de lo que producimos se vaya masificando en su consumo. Y esa transferencia tecnológica que se está dando desde los Cedevas y en insumos que hace el gobierno es fundamental en todo este proceso”, finalizo optimista.

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