
Mercedes Insfrán, beneficiaria de una de las viviendas, expresó al dialogar con AGENFOR estar “muy tranquila y feliz” de estar en su nueva casa y ser propietaria, y destacó que “el barrio es muy tranquilo”.
Puntualizó que su vivienda tiene “dos habitaciones, baño, comedor y un patio enorme”, añadiendo que “tengo muy buenos vecinos y nos ayudamos entre todos”.
Por su parte, Blanca Gayoso, señaló que “ya hace un mes de habitarla y estoy muy contenta de tener mi casa propia” y comentó que es pensionada y actualmente realiza trabajos de modista “así que voy a poner mi taller acá en el barrio”.
Resaltó que “tengo todas las comodidades, una ubicación linda, a tres cuadras de la avenida y contamos con seguridad de noche”.
Y dejó un mensaje a quienes aún esperan su hogar propio a “tener mucha fe, que todo va a llegar”.
Finalmente, Ramona Mora, quien vive con sus dos hijos, dijo que “estoy muy contenta y agradecida por la oportunidad porque hoy en día cuesta mucho trabajo y sacrificio tener una casa propia”, marcando que “ahora vivimos más tranquilos y seguros”.
Recordó que, antes de salir beneficiada, compartía alquiler con un familiar, pero “no es lo mismo tener tu propia vivienda, ya que es algo que no tiene precio y muchos desean tener esta bendición”.
Y al concluir, indicó que “pude instalar la luz ni bien la recibí y el agua siempre estuvo conectada”, agregando que “vamos a ir haciendo los cambios a medida que necesite porque el lugar es amplio y cómodo”.















