Planificación estratégica de Formosa permite seguir concretando obras hídricas en el territorio

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Las obras concretadas desde la gestión del gobernador Gildo Insfrán que permitieron que el vital líquido llegue a las localidades de Palo Santo y Pirané “hablan a las claras de toda una planificación en el manejo de los recursos hídricos”.

Así lo subrayó el ingeniero Horacio Zambón, coordinador ejecutivo de la Unidad Provincial Coordinadora del Agua (UPCA), en declaraciones a AGENFOR.

“Estas altas temperaturas que estamos teniendo en el inicio del mes de agosto es algo que escapa a decir que estamos en invierno. Y los pronósticos extendidos por tres meses del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) hablan de que en este período no van a haber precipitaciones”, comenzó describiendo el especialista.

Al hacer referencia a las épocas de seca en la provincia, recordó que en 1937-1938 se registraron casi 15 meses sin presencia de precipitaciones y en el mismo sentido en el período 2013-2014.

“Ahora tenemos esta sequía luego de un período largo de humedad –precisó-. El río Paraguay está a 1,10 metro, lo cual es una altura baja. Ante este panorama de seca, la habilitación de nuevas obras hídricas por la provincia es el eslabón interesante. Y estamos hablando de Palo Santo y Pirané, lugares adonde llegaron las aguas de la cuenca del río Pilcomayo, compartidas con Bolivia, Paraguay y Argentina”.

En ese sentido, planteó que “si hiciéramos una gran cadena desde el Pantalón hasta Pirané, son aproximadamente 600 kilómetros de recorrido. En ese marco, Palo Santo es un eslabón de 48 kilómetros desde Fontana y 35 kilómetros a Pirané”.

“Se trata de una cadena muy importante, muy rica, y que habla a las claras de toda una planificación en el manejo de los recursos hídricos”, resaltó el funcionario.

Merced a ello, recalcó, “ahora esta situación nos encuentra muchísimo más preparados”, marcando que “en 2013-2014 a duras penas íbamos llevando un pequeño hilo de agua a través del vertedero y las compuertas y únicamente daba para poder introducir agua al riacho Porteño, nada más. Ya no daba la capacidad de humedad como para poder alimentar esta otra rama, que es el sistema del canal Rivira que va a Las Lomitas y luego de la partidora a Pozo del Tigre, Montelindo grande, Estanislao del Campo, la laguna Preschepa en Ibarreta, la laguna Chinchurreta en Fontana, Palo Santo y Pirané”.

“En este momento alcanza para satisfacer esa demanda y llevar la paz, la alegría y la tranquilidad a todos los habitantes de Palo Santo y Pirané”, puso de resalto.

Mencionó también al río del Norte, calificándolo de “muy importante”, ya que “en el paraje El Descanso es donde está la obra de toma y desde ahí se puede alimentar a Posta Cambio Salazar, Lugones y San Martín Dos, localidades que años atrás pasaban realmente penurias por la falta del vital elemento en las plantas de agua potable”, apuntando que hacia el sur “está el sistema Salado, Montelindo grande y ahora toda la serie de canales hacia Fontana, Palo Santo y Pirané”.

Río Bermejo

A su vez, el ingeniero Zambón aludió al río Bermejo, marcando que “corresponde a la otra cuenca que caracteriza a la provincia, también compartida con Bolivia y las provincias de Salta y Jujuy en la alta cuenca, en la baja con la provincia del Chaco, que es limítrofe con Formosa”.

“La característica que nos distingue en este caso es el aprovechamiento de la laguna Yema, que es la receptora natural de posibles desbordes, que este año no hubo, solamente se registraron precipitaciones locales de poca cantidad, y con ese volumen en el embalse estamos introduciendo a lo que es el canal revestido de 100 kilómetros de longitud aproximadamente, dando alimentación a las localidades de Laguna Yema, Pozo del Mortero, Tres Pozos, Juan G. Bazán y Lomitas, siendo que esta última localidad recibe agua de dos lados, tanto del Pilcomayo como del canal Rivira en el Bañado La Estrella”, pormenorizó.

La importancia de este canal revestido, acentuó, es “la cantidad del desarrollo productivo de fundamentalmente ganadería y algo de huerta instalados a lo largo de este canal, con lo cual hay todo un acompañamiento del Gobierno provincial a los efectos de optimizar ese volumen”.

Regulación

Asimismo, respecto de las obras materializadas en Palo Santo y Pirané, el titular de la UPCA consignó que las mismas cuentan con regulación, por cuanto “hay dos obras estratégicas: una es la partidora en el kilómetro 26 de la ruta 28, a unos 26 kilómetros al norte de Lomitas, donde existe una serie de compuertas que interrumpir, moderar o regular la cantidad de agua”.

La segunda obra está en el paraje Santa Rosa, aproximadamente a ocho kilómetros hacia el este de Estanislao del Campo. “Es un lugar estratégico donde también mediante compuertas se puede derivar el agua hacia lo que es este canal que alimenta a las lagunas Preschepa y la Chinchurreta, o directamente hacia el resto del Montelindo grande o bien compartir las aguas entre las dos”.

En este ciclo hidrológico, ejemplificó que “el caudal que venía por el Bañado La Estrella permitió satisfacer las demandas de los productores asentados en el riacho Montelindo grande, en una distancia de aproximadamente de 70 kilómetros desde Santa Rosa hacia abajo, con lo cual están todos muy contentos y muy agradecidos”.

Categórico, el funcionario hizo notar que en Formosa “la realidad habla a las claras. Este tipo de obras se potencian cuando hay tiempos adversos como la climatología de estos momentos. Prestan realmente relevancia, ya que cuando hay excesos hídricos tenemos el bajo y la represa inundados o algún cultivo con la humedad necesaria, pero este no es momento de esas circunstancias. Es así que este tipo de obras se potencian”.

“Siempre hay una planificación que se va acomodando a cómo se presenta la perspectiva climática”, significó Zambón, asegurando que “tenemos un gran desafío que es llevar adelante este volumen de agua que lo estamos aprovechando y optimizando realmente al máximo”.

Manifestó que “la tarea a desarrollar en los próximos meses no es menor, porque los frentes de posibles precipitaciones tenemos que esperarlos prácticamente en la primavera. El 2020 es un año difícil no sólo por el coronavirus y lo económico, sino por una situación climática como esta”, finalizó.